Protestan contra las políticas del rector Francisco Barnés de Castro
Declaran estudiantes la huelga en la mayoría de los centros de la UNAM
Refrendan que habrá respeto para los planteles que no se sumen al movimiento
Alma E. Muñoz A la medianoche, la bandera de huelga se izó en el asta de la rectoría de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Después de diez años, el movimiento estudiantil determinó revestir de rojo y negro 27 de 36 centros educativos y el Centro Universitario de Estudios Cinematográficos, para manifestar su rechazo a las políticas del rector Francisco Barnés de Castro y, en especial, al nuevo Reglamento General de Pagos. Sólo falta que hoy los activistas consensen el momento oportuno para el cierre de accesos a los circuitos de la máxima casa de estudios.
En los primeros minutos de hoy, los activistas de la Facultad de Filosofía y Letras que acudieron la explanada de la rectoría para colocar la enseña huelguística tuvieron la sorpresa de que el mástil carecía de cordón, por lo cual debieron ponerla utilizando cinta canela. La mantuvieron durante 20 minutos, pero después la retiraron, "para evitar su destrucción por parte de las autoridades".
La bandera fue colocada por los activistas Víctor García, Jenny Espinosa y Benjamín (no dijo su apellido), así como los estudiantes enmascarados Superhuelga y Superfilos.
En el auditorio Che Guevara, de la Facultad de Filosofía y Letras, los gritos de huelga acompañaron la ceremonia política para que la Asamblea Estudiantil Universitaria conformara el Consejo General de Huelga. Alterno al acto político se refrendó que habrá respeto para aquellos planteles que no se sumen al movimiento, pese oponerse al incremento de cuotas. Quedó claro, además, que otros centros se incorporarán a la huelga en el transcurso de los próximos días, y la mayoría de los 26 institutos de investigaciones realizarán paros activos académicos, para no afectar el trabajo científico que en ellos se realiza.
La tensión en la UNAM se acrecentó en el transcurso del día. En la Facultad de Derecho, su director Máximo Carvajal instruyó a 87 profesores para que se quedaran a resguardar las instalaciones del plantel, como medida precautoria por si los activistas pretendían cerrarlo. En Veterinaria, algunos estudiantes conformaron el grupo Conciencia Universitaria y acordaron organizar, durante toda la noche, una "convivencia" para impedir la toma del edificio. En Arquitectura se recolectaron firmas en contra del paro indefinido.
Hubo un cambio en la porra de la UNAM: la palabra goya la transformaron alrededor de 2 mil asistentes al auditorio Che Guevara, en huelga.
No hubo titubeos para constituir el Consejo General de Huelga, poco más de tres horas antes de colocar la bandera rojinegra en el asta de la rectoría y de los planteles del casco universitario, CCH y preparatorias.
Las palabras que momentos antes emitiera el rector Francisco Barnés de Castro alusivas a la huelga no hicieron mella en los activistas.
Al filo de las 19:30 horas, estudiantes de la Facultad de Filosofía y Letras colocaron la manta alusiva a la huelga en el estrado del auditorio Che Guevara, además de un Judas con la figura de Barnés de Castro y la leyenda: "Por un diálogo público y directo. No a las cuotas". El más combativo de los planteles fue la Facultad de Ciencias, cuyos activistas manifestaban: "Cerramos la UNAM para que permanezca abierta a todos".
Para conformar el Consejo General de Huelga, representantes de las 27 escuelas de 36 centros académicos universitarios y del CUEC después de que sus asambleas se nombraron Comités Generales de Huelga subieron al estrado. Osvaldo Mendoza Méndez, de la Preparatoria Siete, leyó el Manifiesto a la Nación, y se reiteró que la huelga "será levantada cuando el movimiento considere que están resueltas sus demandas": abrogación del Reglamento General de Pagos; derogación de las reformas impuestas por el Consejo Universitario el 9 de junio de 1997; creación de un espacio de diálogo sobre los problemas que enfrenta la universidad; retiro de cualquier tipo de sanción en contra de estudiantes, maestros o trabajadores participantes en el movimiento, y recuperación de los días de clases y extensión de las fechas de trámite universitario.
A partir de hoy estarán en huelga las nueve preparatorias; los cinco CCH; las facultades de Ciencias Políticas, Psicología, Ciencias, Arquitectura, Química, Economía, Filosofía y la Escuela Nacional de Trabajo Social y el CUEC. También los planteles periféricos de Acatlán, Aragón, Zaragoza y Cuautitlán.
No entrarán al movimiento las facultades de Medicina, Derecho, Contaduría y Administración, Ingeniería, Veterinaria y Odontología.
Previo al paro de labores en la UNAM, sumaban seis los planteles en contra de las políticas de las autoridades universitarias: las preparatorias dos, tres, cinco, siete y los CCH Oriente y Naucalpan en este último la insignia de huelga se colocó antes de la medianoche. Aquí resultaron golpeadas las alumnas María Luz Bautista y Karla Eugenia Gómez, así como la mamá de esta última, cuando los activistas pretendieron tomar el plantel para evitar, como en el resto de las preparatorias y bachilleres, el trámite del pase reglamentado presuntamente por personal de confianza de director Rafael Familiar González.
En la mayoría de estos planteles, se notó vigilancia policiaca desde las primeras horas del día. Por las inmediaciones, circulaban elementos de Seguridad Pública.
Por otro lado, el secretario del Sindicato de Trabajadores de la UNAM, Agustín Rodríguez, refrendó su apoyo a los estudiantes y mencionó que sus afiliados están dispuestos a trabajar en el cuidado de las áreas científicas.
Los accesos que conectan a la máxima casa de estudios con el exterior permanecían anoche sin protección de mallas ciclónicas o rejas. Las puertas peatonales del Paseo de las Facultades también desaparecieron. Agustín Rodríguez aseguró que los trabajadores, para realizar esta labor, cumplieron órdenes de las autoridades universitarias. (Susana González y Gabriel León)
Oscilan entre los "apoyos" a la postura de Rectoría a la solidaridad con alumnos
Encontradas reacciones ante al movimiento estudiantil
Posiciones encontradas en diversos sectores sociales generó la anunciada huelga estudiantil en la UNAM, que fueron desde el "apoyo" de la SEP a las decisiones que tome el rector Francisco Barnés, hasta la "solidaridad" con el movimiento estudiantil por parte de organizaciones sindicales y populares y de la bancada perredista en el Senado de la República, pasando por llamados de los empresarios para que los grupos ajenos a la máxima casa de estudios se mantengan al margen, y por la "preocupación" del director del IPN, Diódoro Guerra, por la huelga, y su exhortación al diálogo como vía para resolver el conflicto.
En tanto, el dirigente nacional interino del PRD, Pablo Gómez, dijo que su partido no tiene injerencia en el movimiento estudiantil, pero aclaró que respeta la decisión individual de los militantes perredistas para participar o no en el problema universitario. Culpar a ciertos grupos o hablar de supuestas influencias extrauniversitarias no oculta el conflicto, sostuvo en conferencia de prensa.
También invitó a otros partidos políticos y fuerzas sociales a hacer un llamado para evitar la huelga en esa institución educativa, pues ello lesionará al país, ya que la docencia, la investigación y la difusión de la cultura son actividades de inmensa importancia nacional.
No obstante, consideró que el debate universitario requiere a su vez de un amplio debate nacional que debería abordar los fines de recaudación del Estado, la situación de las finanzas públicas, el papel social de la inversión educativa y la naturaleza de las instituciones educativas.
Pablo Gómez expuso que al PRD "le preocupa hondamente que la UNAM esté enfrascándose en un conflicto al que no le vemos la menor explicación ni justificación". Las cuotas estudiantiles aprobadas no resuelven ni resolverán la insuficiencia de ingresos de la UNAM, destacó.
Porfirio Muñoz Ledo también opinó. Poco antes de reunirse con estudiantes del Centro Universitario México, el diputado perredista y aspirante a la candidatura del PRD a la Presidencia del país dijo que este conflicto no debe ser entre universitarios, pues el gobierno federal es quien ha escatimado y recortado los recursos públicos para la UNAM.
Recordó que la educación pública no es gratuita, como falsamente la han presentado las autoridades y otros sectores de la sociedad, sino que su costo se cubre con los impuestos que paga el pueblo. "Que quede claro, gratuita no es", dijo.
El movimiento estudiantil recibió ayer la solidaridad y respaldo de los representantes de 67 organizaciones y corrientes, sindicales y del movimiento popular que se oponen al alza de las cuotas. Un total de 177 activistas y dirigentes reunidos en el Encuentro Nacional de Organizaciones Sociales en defensa de la Soberanía Nacional, la Democracia Sindical y la Educación Pública Gratuita decidieron así su apoyo a la huelga "porque es indispensable la defensa de la universidad pública donde puedan estudiar los hijos de los más marginados".
La opinión de los empresarios también se escuchó. El presidente de la Concamin, Alejandro Martínez Gallardo, pidió que este conflicto lo resuelvan única y exclusivamente los universitarios y que todos, absolutamente todos, incluyendo los partidos políticos, se mantengan al margen de las formas en que la UNAM determine las acciones a seguir y los mecanismos de financiamiento para conservar el nivel de excelencia académica.
Es lamentable para quienes egresamos de la UNAM que, pese a los esfuerzos realizados para sostenerla en un elevado nivel académico, haya ido perdiendo su calidad. A mí en lo particular me avergüenza escuchar que un importante número de empresarios e industriales analizan la posibilidad de enviar a sus hijos a escuelas del extranjero o a instituciones privadas, debido a la caída en los niveles educativos de la UNAM. Molesto por la actitud asumida por algunos activistas, Martínez Gallardo comentó que es muy fácil sentarse a esperar que los recursos que necesita la universidad caigan del cielo, "o nos sean enviados del más allá". Quienes somos egresados de la UNAM y podamos aportar algún recurso estamos obligados a hacerlo, pero también aquéllos que cuentan con capacidad económica para pagar las cuotas, deberán hacerlo. Esta de por medio la educación futura y de calidad del país. (De la redacción)
Manifestarán rechazo a "medidas de fuerza"
Concentración silenciosa en la explanada de rectoría, hoy
Angélica Enciso y Alma Muñoz n Académicos, estudiantes y directivos de escuelas y facultades de la UNAM participarán esta mañana, en la explanada de rectoría, en una concentración silenciosa en repudio al paro estudiantil que a partir de hoy se llevará a cabo en cerca de 30 escuelas y facultades.
La manifestación fue convocada por 62 directivos de institutos, centro de investigación y facultades que están en contra de la suspensión de labores en la universidad.
Ayer, las declaraciones y llamados al diálogo se sucedieron a lo largo del día, luego de que en algunas preparatorias y CCH se suspendieron las actividades.
Sergio García Ramírez, integrante de la Junta de Gobierno, entrevistado luego de reunirse con integrantes del Instituto de Investigaciones Jurídicas, sugirió que se retome la vía del diálogo para la solución del conflicto, ya que "no hay que dañar al país ni a los universitarios para expresar un punto de vista. Algunos pueden estar de acuerdo, otros pueden no estarlo, y por lo tanto no tiene sentido que los que estén en una posición obliguen a los otros hacia otro tipo de medidas".
Por su parte, Diego Valadés, director del citado instituto, señaló que no se debe pensar en resolver un problema "generándole al país otro, que es impedir que la juventud se prepare para trabajar".
Precisó que en esa concentración se busca, "de manera respetuosa", hacer sentir a la comunidad universitaria y nacional que se está "a favor de la solución inteligente y responsable de los conflictos, pero de ninguna manera de soluciones de fuerza que impida trabajar a quienes imparten clases o investigan".
El coordinador de Comunicación de la UNAM, Gerardo Dorantes, afirmó que el paro de labores, que ayer comenzó en preparatorias y CCH, es apoyado por funcionarios del gobierno del Distrito Federal, y citó como ejemplo a Oscar Moreno, quien dirige la Coordinación de Jóvenes de Gestión Social.
Aseguró que también miembros de la Asamblea Legislativa del DF, del FAC-MLN y de otras organizaciones participan en el movimiento estudiantil.
Así, directivos y académicos de la UNAM, además de profesores e investigadores eméritos, entre quienes se cuentan Héctor Fix Zamudio, Rubén Bonifaz Nuño, Miguel León Portilla, Luis Nishizawa y Ruy Pérez Tamayo, se aprestan a participar este día en la marcha silenciosas, prevista para las 10 de la mañana.
Por su parte, en sendas cartas dirigidas a la opinión pública, académicos, investigadores, estudiantes y trabajadores administrativos del Instituto Nacional de Ecología (INE) y alumos de posgrado del Instituto de Matemáticas (IM) rechazaron la huelga y se manifestaron por no provocar divisiones y enfrentamientos que debiliten a la institución y su presencia en el país.
El INE solicitó la creación de un mecanismo "confiable y representativo" para la canalización y discusión de propuestas y la toma de decisiones que permita resolver el conflicto, mientras que el IM señaló que se debe encontrar una solución "universitaria y jurídica" al problema mediante el diálogo.
http://www.jornada.unam.mx/1999/04/20/paro.html
lunes, 20 de abril de 2009
domingo, 19 de abril de 2009
Entrevista en La Jornada a casi ya 10 años
"Aprendimos a ser tolerantes"; "cuando veo al CGH, me entra la duda", opinan
La derrota, palabra que gira y gira en la prepa siete
A seis meses de paro, lo más importante es que la apatía hacia un congreso universitario quedó atrás
Blanche Petrich La derrota es una palabra que gira y gira en una larga charla con jóvenes de la prepa 7. "Qué se me hace que nos van a pasar la aplanadora a lo largo y ancho", suelta alguien la frase. Pero también se ponen en la balanza los pequeños triunfos cosechados a lo largo de seis meses de huelga, un semestre sin estudios. Del mosaico de opiniones se resume esta conclusión:
"A seis meses, lo más importante que ha ocurrido es que la apatía generalizada por realizar un congreso universitario ha quedado atrás. Hemos tenido un aprendizaje importante de la universidad y sus estructuras. Lo principal de la huelga es demostrar que esas estructuras están mal. Y no somos los únicos que lo decimos, ya hay gente de derecha que también reconoce que aquí hay muchas cosas que cambiar. Lo que hemos ganado: hemos trascendido otros movimientos. No es por despreciar a los del movimiento de 1986, pero ya los rebasamos."
En la prepa de Calzada de la Viga hay divisiones, como en casi todas las escuelas. Han tenido "exiliados", pero algunos de ellos han retornado a su asamblea de origen. A pesar de que las corrientes antagónicas están bien implantadas, una tarde cualquiera uno los puede encontrar conviviendo sin mayor bronca.
La primera impresión es algo ruda. Nos atiende en la puerta encadenada un joven delgado: "Si aquí quieren entrevistar a los estudiantes tienen que hablar con todos y cada uno de nosotros. Y venir a las ocho de la mañana, a mediodía y a las 10 de la noche". Pero el ortodoxo va de salida y al poco rato, desde la penumbra de los salones, se acerca al portón de la escuela un grupo grande. Justifican al duro con el argumento de que "la burra no era arisca", por aquello de la guerra de la prensa contra la huelga.
La entrevista se prolonga hasta que se hace necesaria la luz de un foco pirata. Se congregan los mosquitos nacidos de varios botes de basura que no reciben atención frecuente.
Sus opiniones cubren toda una gama política: Ernesto Chávez pertenece al CEU-histórico; Osvaldo Iván Mendoza es perredista de padres sesentaiocheros; Víctor Hugo Ocampo es ultra bajo esta definición: "Ultra es más allá. Y no está mal pensar en ir más allá, pensar en algo que trascienda lo que ya está". Los hay del Consejo Estudiantil Metropolitano.
Otros no se alínean con las corrientes. Abel de Jesús, Aline Tenorio, Eduardo Anaya, quien fue exiliado y hace pública su autocrítica. Hay otros más.
Madurar en la huelga
Así se ven a sí mismos:
-El mundo fuera de la huelga nos parece tan vano -dice Osvaldo-. No es que nos hayamos vuelto unos viejos prematuros, pero ¿cómo vas a convivir con tus amigos de antes, si son de los que ven el reloj y, compermisito, que ya van a empezar Los Simpson?
-Pero tampoco te creas que la huelga es una religión. Nooooo...- acota Ernesto-. El que fumaba mota antes, pues la seguirá fumando después.
-Aunque a mí quién sabe por qué, pero se me quitaron los hábitos. Antes sí acostumbraba pues, salirme a chelear, y cosas así, ¿no? Y ahora hasta nos embriagamos con leche (risas). Dejar o adquirir un vicio no depende de la huelga.
-Si no ganamos los seis puntos, ya ganamos mucho más: madurar, compartir, pertenecer.
Un auto viejo se estaciona frente a la entrada y un hombre saca de la cajuela un televisor y una videocasetera. Los instala colgándose de un diablito. "Para tener entretenidos a los muchachos a veces les traigo películas. Hoy les traje una del 68. A ver si les gusta". Es un papá huelguista. En este rubro también hay diversidad. Hay padres que colaboran, o que se mantienen al margen, o que se preocupan.
- Unos se dirán: a ver, a ver, son jóvenes, están solos de noche, sin ningún adulto, ¿qué estarán haciendo?
- Otros nos dicen en la casa: te están utilizando como carne de cañón.
- Por culpa de los medios, que no nos ven como somos. Van seis meses de la huelga y todo el tiempo en el radio y la televisión nada más andan pendientes de si entregamos o no las instalaciones. ¿Y el pliego petitorio? ¿Y nuestra flexibilización del pliego? Ni quien se acuerde... ¡chale!
La UNAM no es una granja de pollos
Cada tema propuesto en una pregunta provoca una catarata de opiniones. Por ejemplo, el examen del Ceneval, uno de los puntos del pliego petitorio del CGH y que para las prepas es un asunto de "alto riesgo", porque es precisamente en este nivel donde se siente el impacto mayor.
- ¿De qué se trata la educación, pues? ¿De hacer excelentes al mayor número de mexicanos, o de sólo seleccionar a una cúpula de hasta arriba para dejarles sólo a ellos la oportunidad de ir a la universidad? Sobre todo tomando en cuenta que éste es un país donde todavía hay profesores que te venden una calificación a cambio de un pomo fino, o que hay compañeros que trabajan y estudian al mismo tiempo, dice Osvaldo Iván. Secunda Ernesto:
-Confunden lo que es la excelencia académica. Memoria no es saber. El problema no es que los chavos no estudian, el problema es que la universidad y las prepas no son una granja de pollos.
La forma como definen su identidad y sus ideas políticas genera otra lluvia de ideas:
-Somos el movimiento de 1999, no la repetición de otros.
-Yo tengo otra definición -interviene Víctor Hugo- hemos aprendido a tener nuestra propia pluralidad. Son seis meses conviviendo con compañeros. Hasta les ganas aprecio aunque cada uno piense diferente.
-Se supone que hace décadas la desigualdad en el nivel de vida no era tan marcado, y que la cosa cultural tenía más principios. Ahora llegó una época en la que decae todo eso. Por eso vuelve a resurgir la conciencia.
-Resumiendo, no nos gusta ni el capitalismo ni el socialismo, ni vemos que haya un modelo alternativo.
-Por eso hemos caído en que sólo creemos en nosotros mismos. Y sabemos qué es lo que tenemos que cambiar.
-En lo único que hay que creer es en la misma capacidad de la sociedad de organizarse.
-Ya nos creamos nuestra propia identidad y eso nunca nos lo van a poder quitar, así nos echen encima el fantasma del 68.
Para este grupo la referencia más cercana del movimiento estudiantil de 1968 es nada menos que la máxima autoridad dentro de su propia escuela, el director Joaquín Meza Soria. Y la representación que tienen de él remite a la idea de la claudicación. "Creo que así como le mataron compañeros en el 68, a él le mataron los ideales".
Con más dificultades abordan los problemas del Consejo General de Huelga.
-Lo de excluyentes sí ha sido un problema.
-Aquí en la prepa 7 ya aprendimos a ser más tolerantes. Pero en el Consejo General de Huelga es otra cosa. Son muy fuertes las corrientes, y es profunda la fobia contra los protagonismos.
Ernesto se lanza a fondo con la crítica: "Cuando veo un CGH con prácticas antidemocráticas a mí me entra la duda ¿Y son éstos los que plantean un congreso resolutivo?"
Con todo y que Víctor Hugo defiende al CGH, reconoce que "hay gente que se deja llevar por decisiones que no son democráticas y transparentes". Una apreciación encuentra consenso: "Es un movimiento inmaduro en el que empiezan a tomarse algunas decisiones que no son representativas de todos".
-Pero -dice Osvaldo- esto se puede rescatar. Si toda la gente dispersa se sobrepusiera a la polarización y llevara sus posiciones a la asamblea, si se diera la libre discusión de ideas...
Al fin, la reflexión colectiva cae en un bache de pesimismo.
-Este movimiento va a la derrota, las autoridades no nos quieren hacer caso. Y no hemos sabido acercarnos a la sociedad. Hay sectores que nos apoyan, pero en general sólo nos dicen "pinches huevones", y de ahí no nos bajan.-- Esta es la voz de Osvaldo.
- ¿Todo está perdido?
El frío francamente cala, y la pregunta se queda flotando un rato.
-Esto es como la comida- habla alguien que no había opinado antes-. Cuando algo se está agriando con un último hervor todavía se puede salvar.
Todos parecen quedar satisfechos con la respuesta. El ambiente se relaja: "Calma, calma. Rectoría aun no ha arrasado. Todavía nos queda mucho que apostar."
http://www.jornada.unam.mx/1999/11/04/soc1.html
DEPUES DE ESTA ENTREVISTA FUÍ EXPULSADO DEL CGH PORQUE NADIE, ABSOLUTAMENTE NADIE PODÍA HABLAR CON LA PRENSA QUE ESTABA "VENDIDA". RONDABA POR TODA LA UNAM EL ESPIRITU DE STANLIN
La derrota, palabra que gira y gira en la prepa siete
A seis meses de paro, lo más importante es que la apatía hacia un congreso universitario quedó atrás
Blanche Petrich La derrota es una palabra que gira y gira en una larga charla con jóvenes de la prepa 7. "Qué se me hace que nos van a pasar la aplanadora a lo largo y ancho", suelta alguien la frase. Pero también se ponen en la balanza los pequeños triunfos cosechados a lo largo de seis meses de huelga, un semestre sin estudios. Del mosaico de opiniones se resume esta conclusión:
"A seis meses, lo más importante que ha ocurrido es que la apatía generalizada por realizar un congreso universitario ha quedado atrás. Hemos tenido un aprendizaje importante de la universidad y sus estructuras. Lo principal de la huelga es demostrar que esas estructuras están mal. Y no somos los únicos que lo decimos, ya hay gente de derecha que también reconoce que aquí hay muchas cosas que cambiar. Lo que hemos ganado: hemos trascendido otros movimientos. No es por despreciar a los del movimiento de 1986, pero ya los rebasamos."
En la prepa de Calzada de la Viga hay divisiones, como en casi todas las escuelas. Han tenido "exiliados", pero algunos de ellos han retornado a su asamblea de origen. A pesar de que las corrientes antagónicas están bien implantadas, una tarde cualquiera uno los puede encontrar conviviendo sin mayor bronca.
La primera impresión es algo ruda. Nos atiende en la puerta encadenada un joven delgado: "Si aquí quieren entrevistar a los estudiantes tienen que hablar con todos y cada uno de nosotros. Y venir a las ocho de la mañana, a mediodía y a las 10 de la noche". Pero el ortodoxo va de salida y al poco rato, desde la penumbra de los salones, se acerca al portón de la escuela un grupo grande. Justifican al duro con el argumento de que "la burra no era arisca", por aquello de la guerra de la prensa contra la huelga.
La entrevista se prolonga hasta que se hace necesaria la luz de un foco pirata. Se congregan los mosquitos nacidos de varios botes de basura que no reciben atención frecuente.
Sus opiniones cubren toda una gama política: Ernesto Chávez pertenece al CEU-histórico; Osvaldo Iván Mendoza es perredista de padres sesentaiocheros; Víctor Hugo Ocampo es ultra bajo esta definición: "Ultra es más allá. Y no está mal pensar en ir más allá, pensar en algo que trascienda lo que ya está". Los hay del Consejo Estudiantil Metropolitano.
Otros no se alínean con las corrientes. Abel de Jesús, Aline Tenorio, Eduardo Anaya, quien fue exiliado y hace pública su autocrítica. Hay otros más.
Madurar en la huelga
Así se ven a sí mismos:
-El mundo fuera de la huelga nos parece tan vano -dice Osvaldo-. No es que nos hayamos vuelto unos viejos prematuros, pero ¿cómo vas a convivir con tus amigos de antes, si son de los que ven el reloj y, compermisito, que ya van a empezar Los Simpson?
-Pero tampoco te creas que la huelga es una religión. Nooooo...- acota Ernesto-. El que fumaba mota antes, pues la seguirá fumando después.
-Aunque a mí quién sabe por qué, pero se me quitaron los hábitos. Antes sí acostumbraba pues, salirme a chelear, y cosas así, ¿no? Y ahora hasta nos embriagamos con leche (risas). Dejar o adquirir un vicio no depende de la huelga.
-Si no ganamos los seis puntos, ya ganamos mucho más: madurar, compartir, pertenecer.
Un auto viejo se estaciona frente a la entrada y un hombre saca de la cajuela un televisor y una videocasetera. Los instala colgándose de un diablito. "Para tener entretenidos a los muchachos a veces les traigo películas. Hoy les traje una del 68. A ver si les gusta". Es un papá huelguista. En este rubro también hay diversidad. Hay padres que colaboran, o que se mantienen al margen, o que se preocupan.
- Unos se dirán: a ver, a ver, son jóvenes, están solos de noche, sin ningún adulto, ¿qué estarán haciendo?
- Otros nos dicen en la casa: te están utilizando como carne de cañón.
- Por culpa de los medios, que no nos ven como somos. Van seis meses de la huelga y todo el tiempo en el radio y la televisión nada más andan pendientes de si entregamos o no las instalaciones. ¿Y el pliego petitorio? ¿Y nuestra flexibilización del pliego? Ni quien se acuerde... ¡chale!
La UNAM no es una granja de pollos
Cada tema propuesto en una pregunta provoca una catarata de opiniones. Por ejemplo, el examen del Ceneval, uno de los puntos del pliego petitorio del CGH y que para las prepas es un asunto de "alto riesgo", porque es precisamente en este nivel donde se siente el impacto mayor.
- ¿De qué se trata la educación, pues? ¿De hacer excelentes al mayor número de mexicanos, o de sólo seleccionar a una cúpula de hasta arriba para dejarles sólo a ellos la oportunidad de ir a la universidad? Sobre todo tomando en cuenta que éste es un país donde todavía hay profesores que te venden una calificación a cambio de un pomo fino, o que hay compañeros que trabajan y estudian al mismo tiempo, dice Osvaldo Iván. Secunda Ernesto:
-Confunden lo que es la excelencia académica. Memoria no es saber. El problema no es que los chavos no estudian, el problema es que la universidad y las prepas no son una granja de pollos.
La forma como definen su identidad y sus ideas políticas genera otra lluvia de ideas:
-Somos el movimiento de 1999, no la repetición de otros.
-Yo tengo otra definición -interviene Víctor Hugo- hemos aprendido a tener nuestra propia pluralidad. Son seis meses conviviendo con compañeros. Hasta les ganas aprecio aunque cada uno piense diferente.
-Se supone que hace décadas la desigualdad en el nivel de vida no era tan marcado, y que la cosa cultural tenía más principios. Ahora llegó una época en la que decae todo eso. Por eso vuelve a resurgir la conciencia.
-Resumiendo, no nos gusta ni el capitalismo ni el socialismo, ni vemos que haya un modelo alternativo.
-Por eso hemos caído en que sólo creemos en nosotros mismos. Y sabemos qué es lo que tenemos que cambiar.
-En lo único que hay que creer es en la misma capacidad de la sociedad de organizarse.
-Ya nos creamos nuestra propia identidad y eso nunca nos lo van a poder quitar, así nos echen encima el fantasma del 68.
Para este grupo la referencia más cercana del movimiento estudiantil de 1968 es nada menos que la máxima autoridad dentro de su propia escuela, el director Joaquín Meza Soria. Y la representación que tienen de él remite a la idea de la claudicación. "Creo que así como le mataron compañeros en el 68, a él le mataron los ideales".
Con más dificultades abordan los problemas del Consejo General de Huelga.
-Lo de excluyentes sí ha sido un problema.
-Aquí en la prepa 7 ya aprendimos a ser más tolerantes. Pero en el Consejo General de Huelga es otra cosa. Son muy fuertes las corrientes, y es profunda la fobia contra los protagonismos.
Ernesto se lanza a fondo con la crítica: "Cuando veo un CGH con prácticas antidemocráticas a mí me entra la duda ¿Y son éstos los que plantean un congreso resolutivo?"
Con todo y que Víctor Hugo defiende al CGH, reconoce que "hay gente que se deja llevar por decisiones que no son democráticas y transparentes". Una apreciación encuentra consenso: "Es un movimiento inmaduro en el que empiezan a tomarse algunas decisiones que no son representativas de todos".
-Pero -dice Osvaldo- esto se puede rescatar. Si toda la gente dispersa se sobrepusiera a la polarización y llevara sus posiciones a la asamblea, si se diera la libre discusión de ideas...
Al fin, la reflexión colectiva cae en un bache de pesimismo.
-Este movimiento va a la derrota, las autoridades no nos quieren hacer caso. Y no hemos sabido acercarnos a la sociedad. Hay sectores que nos apoyan, pero en general sólo nos dicen "pinches huevones", y de ahí no nos bajan.-- Esta es la voz de Osvaldo.
- ¿Todo está perdido?
El frío francamente cala, y la pregunta se queda flotando un rato.
-Esto es como la comida- habla alguien que no había opinado antes-. Cuando algo se está agriando con un último hervor todavía se puede salvar.
Todos parecen quedar satisfechos con la respuesta. El ambiente se relaja: "Calma, calma. Rectoría aun no ha arrasado. Todavía nos queda mucho que apostar."
http://www.jornada.unam.mx/1999/11/04/soc1.html
DEPUES DE ESTA ENTREVISTA FUÍ EXPULSADO DEL CGH PORQUE NADIE, ABSOLUTAMENTE NADIE PODÍA HABLAR CON LA PRENSA QUE ESTABA "VENDIDA". RONDABA POR TODA LA UNAM EL ESPIRITU DE STANLIN
El patio trasero se llenó de ratas
Los cambios que se han dado en América Latina y de manera más reciente en el norte del hemisferio marcan una nueva era en las relaciones de EU con el resto del continente. La llegada de gobiernos identificados como de izquierda en diversos países latinoamericanos (Kirchner, Lula, Chaves, Morales, Bachelet, Ortega) y el ascenso al poder del primer presidente negro en la historia de los Estados Unidos, con un programa de gobierno más pegado al centro son muestra clara de las transformaciones en toda América. El anuncio por parte de los Estados Unidos de permitir el libre tránsito y el flujo de remesas hacia la isla de Cuba muestra de forma inequívoca que es necesario un cambio en la política internacional que había mantenido la potencia económica con el resto del mundo.
Hoy en día es indiscutible el avance de la izquierda en todo el hemisferio y sus programas de gobierno son bastante claros. Mayor inversión en educación, salud, vivienda y seguridad social son parte de las políticas públicas impulsadas desde los gobiernos de izquierda. A la par, Venezuela al igual que Cuba han mantenido una política exterior de mucha actividad, ya que han entendido que sus naciones no son un ente aislado del resto del mundo y que parte de su desarrollo y en otros casos su misma supervivencia, depende en gran medida de la política exterior que adopten y de los logros que de esta emanen.
Las recientes declaraciones de Hillary Clinton en donde acepta que la política exterior de los Estados Unidos hacia la isla caribeña ha sido un fracaso muestran de manera contundente que al presidente Obama le interesa reformular la política exterior de su país con una historia marcada por el intervencionismo.
Sin embargo, mal haríamos en echar las campanas al vuelo ya que México tiene en sus manos la capacidad de definir cómo quiere ser tratado y reconstruir la relación con el país vecino. Si bien los cambios en América Latina pueden representar un verdadero avance, México parece estar metido en un verdadero retroceso. Estamos hundidos en una verdadera crisis institucional en donde ni la iglesia se salva. Las instituciones de este país gozan de un desprestigio tal que la mayoría de la población tiene una profunda desconfianza de sus instituciones. A todo esto la clase política de nuestro país está más preocupada por mantener sus espacios de poder inmersos en una disputa electorera que pareciera no tiene salida, hay una profunda desarticulación social que impide que amplios sectores de la sociedad se involucren en la vida política del país con miras para la transformación de México. Es por eso que difícilmente la mirada de los Estados Unidos hacia México cambie. Seguiremos siendo el patio trasero mientras México no cambie desde adentro. La visita reciente de Obama mostro y desnudo el proyecto cortoplasista que tiene el gobierno mexicano. Los medios de comunicación en su conjunto dieron más tiempo en sus noticieros al dispositivo de seguridad del presidente Obama que a la discusión a fondo de las medidas que uno y otro país adoptara en temas nodales como son la lucha contra el narcotráfico, una reforma migratoria integral, la crisis económica mundial, la renegociación del TLCAN, entre otros temas.
Los Estados Unidos parecen tener bien definida su estrategia que permita ir resolviendo los problemas por los que atraviesa. Han señalado en diversas ocasiones que impulsaran medidas proteccionistas convocando a comprar solamente productos hechos en su nación. Su preocupación por la guerra de México contra el narcotráfico apunta más hacia impedir que éste se convierta en un verdadero problema de seguridad nacional que a tratar de resolver el problema de manera conjunta; como muestra está el hecho de reforzar toda su frontera sur con un mayor número de fuerzas policiacas e incluso el ejército y la intervención de cuerpos de inteligencia desplegados por todo el territorio nacional, sin que nadie diga nada. Hasta este momento pareciera no existir una estrategia en conjunto que permita resolver el problema a fondo; lo que si tenemos es una estrategia desarticulada por parte de ambas naciones que pone en riesgo la soberanía de nuestro país, dando oportunidad a los Estadounidenses de intervenir de manera directa, como si México esperara que el país vecino le resolviera sus problemas.Es por eso que México debe apostar de manera contundente por lograr un gran acuerdo nacional que permita definir una agenda con miras a resolver el problema de la inseguridad y su relación con los Estados Unidas, de lo contrario seguiremos siendo tratados como patio trasero con la diferencia de que el patio se llenó de ratas y hay que desinfectarlo de cualquier forma.
Hoy en día es indiscutible el avance de la izquierda en todo el hemisferio y sus programas de gobierno son bastante claros. Mayor inversión en educación, salud, vivienda y seguridad social son parte de las políticas públicas impulsadas desde los gobiernos de izquierda. A la par, Venezuela al igual que Cuba han mantenido una política exterior de mucha actividad, ya que han entendido que sus naciones no son un ente aislado del resto del mundo y que parte de su desarrollo y en otros casos su misma supervivencia, depende en gran medida de la política exterior que adopten y de los logros que de esta emanen.
Las recientes declaraciones de Hillary Clinton en donde acepta que la política exterior de los Estados Unidos hacia la isla caribeña ha sido un fracaso muestran de manera contundente que al presidente Obama le interesa reformular la política exterior de su país con una historia marcada por el intervencionismo.
Sin embargo, mal haríamos en echar las campanas al vuelo ya que México tiene en sus manos la capacidad de definir cómo quiere ser tratado y reconstruir la relación con el país vecino. Si bien los cambios en América Latina pueden representar un verdadero avance, México parece estar metido en un verdadero retroceso. Estamos hundidos en una verdadera crisis institucional en donde ni la iglesia se salva. Las instituciones de este país gozan de un desprestigio tal que la mayoría de la población tiene una profunda desconfianza de sus instituciones. A todo esto la clase política de nuestro país está más preocupada por mantener sus espacios de poder inmersos en una disputa electorera que pareciera no tiene salida, hay una profunda desarticulación social que impide que amplios sectores de la sociedad se involucren en la vida política del país con miras para la transformación de México. Es por eso que difícilmente la mirada de los Estados Unidos hacia México cambie. Seguiremos siendo el patio trasero mientras México no cambie desde adentro. La visita reciente de Obama mostro y desnudo el proyecto cortoplasista que tiene el gobierno mexicano. Los medios de comunicación en su conjunto dieron más tiempo en sus noticieros al dispositivo de seguridad del presidente Obama que a la discusión a fondo de las medidas que uno y otro país adoptara en temas nodales como son la lucha contra el narcotráfico, una reforma migratoria integral, la crisis económica mundial, la renegociación del TLCAN, entre otros temas.
Los Estados Unidos parecen tener bien definida su estrategia que permita ir resolviendo los problemas por los que atraviesa. Han señalado en diversas ocasiones que impulsaran medidas proteccionistas convocando a comprar solamente productos hechos en su nación. Su preocupación por la guerra de México contra el narcotráfico apunta más hacia impedir que éste se convierta en un verdadero problema de seguridad nacional que a tratar de resolver el problema de manera conjunta; como muestra está el hecho de reforzar toda su frontera sur con un mayor número de fuerzas policiacas e incluso el ejército y la intervención de cuerpos de inteligencia desplegados por todo el territorio nacional, sin que nadie diga nada. Hasta este momento pareciera no existir una estrategia en conjunto que permita resolver el problema a fondo; lo que si tenemos es una estrategia desarticulada por parte de ambas naciones que pone en riesgo la soberanía de nuestro país, dando oportunidad a los Estadounidenses de intervenir de manera directa, como si México esperara que el país vecino le resolviera sus problemas.Es por eso que México debe apostar de manera contundente por lograr un gran acuerdo nacional que permita definir una agenda con miras a resolver el problema de la inseguridad y su relación con los Estados Unidas, de lo contrario seguiremos siendo tratados como patio trasero con la diferencia de que el patio se llenó de ratas y hay que desinfectarlo de cualquier forma.
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